martes, 7 de mayo de 2019

Limpiando el Closet



En estos días, tuve unos días libres y decidí arreglar, ordenar y limpiar un poco mi habitación que ya se estaba pareciendo a una zona de desastre. Al abrir el closet, fui escudriñando entre mis cosas y me di cuenta de algo, tenia muchísimas cosas que, uno: no recordaba que tenia y dos: cosas que por alguna u otra razón ya no uso.

Cosas que ya no uso, cosas que ya no son parte de mi en este momento de mi vida, que quizás lo fueron en un momento pero ya no. Lo interesante de todo esto es que mi closet está lleno de ropa, pero la mitad de ella de cosas que ya no uso, pero sin embargo, están ahí y ocupan un espacio importante.

¿Pero entonces, si son cosas que ya no uso, porque siguen en mi closet? Una pregunta un tanto simple, quizás hasta obvia, pero con mucho sentido, y quizás la respuesta no sea tan simple como lo es la pregunta. Esta ropa, estas cosas, que no uso en algún momento formaron parte de mi, algunas de ellas tienen un significado especial, o personal, quizás, algunas de esas cosas fueron un obsequio o un regalo de alguien especial y por ende tienen un significado aun mayor para mí.

Mucho de eso, es melancolía, apegos a recuerdos, de personas, momentos, experiencias del pasado. Pero el tema es que las personas, los momentos, las experiencias no se quedan en las cosas materiales, se quedan impregnadas mas bien, en el alma, en la memoria y en el corazón.

Si, a veces, queremos tener algo físico con que recordar un determinado momento o persona de nuestras vidas, especialmente si ya casi no tenemos relación con esa persona o si ya ha partido de este mundo, eso es entendible. Pero  también es importante saber que no podemos vivir del pasado, que la vida se vive en tiempo presente permanente, que todo cambia y que la vida continua su agitado curso, nos guste a nosotros o no.

Los seres humanos nos aferramos tanto al pasado que nos olvidamos de vivir el aquí y el ahora, mucho de lo que ocupa espacio en nuestro closet, son momentos dolorosos, perdidas, sueños que se quedaron a mitad del camino, ilusiones que se quedaron en el tintero… en fin, experiencias un tanto amargas, pero que forman parte de nosotros, de nuestro camino, de nuestra existencia.

En ocasiones nos aferramos a estas cosas, con un sentido de culpa, buscamos auto flagelarnos por aquello que no logramos, por quien se fue, por quien perdimos, por los sueños que no se materializaron, y un largo y penoso etcétera y mientras tanto vamos llenando el closet de nuestras vidas con ropa que no usamos y quizás que ni nos quedan, que ya no son parte de nosotros pero ocupan espacio y no nos permiten abrir y tener espacio para nueva vestimenta, una que si nos queda, una que nos representa aquí y ahora, algo nuevo que tienen innumerables posibilidades para ser lucida y que nos haga sentir cómodos y bien, al momento de  vestirlas.

En ese momento entendí, que era ya hora de dejar de auto infringirme dolor, de culparme por cada cosa que no salió, de seguir cargando con un lastre que ya no es mío. El pasado es esa pequeña ventana a la que debemos mirar cada cierto tiempo para recordar de dónde venimos y saber el camino recorrido y el sacrificio que nos tomo para llegar donde estamos ahora; Mas no un recordatorio permanente de nuestros fracasos.

Limpia, tienes que saber que en algún momento tienes que hace un alto en el camino y abrir el closet de tu vida y limpiar. Limpiar implica, sacar afuera todo lo que ya no es tuyo, todo lo que no te sirve, todo lo que de alguna forma te retiene y no permite que sigas adelante. Es tiempo, ya esta bueno, para que lleguen las cosas nuevas debes deshacerte primero de todo lo viejo y todo empieza con una decisión.

Advertencia: No es fácil, requiere valor y la convicción de que aunque puede que duela es lo mejor para ti y es el primer paso para encontrarte a ti mismo, reenfocarte en tu presente, guardando esperanza para un futuro aun mejor.

Antes de irme, por favor entiende algo: No importa lo que paso en tu pasado, que hiciste o que no hiciste, lo que importa es el aquí y el ahora; Que eres un ser humano, con virtudes y defectos y que por lo tanto, vas a fallar, pero es parte del proceso, es parte de la vida, todos fallamos, todos nos equivocamos y es en base a eso, en base a la experiencia vivida,  es  que aprendemos y nos convertimos en mejores personas, mejores seres humanos.

Y recuerda: A esta vida, hemos venido a
ser felices y tu mereces y tienes el deber de ser feliz!

Ahh se me olvidaba por favor, no olvides limpiar tu closet.

martes, 9 de abril de 2019

                                                           

                                           
Los Buenos tiempos




Todo tiempo pasado fue mejor” así, dice descaradamente el conocido refrán, y es que todos en algún momento de nuestra existencia nos hemos quedado en una especie de limbo catatónico nostálgico, y lo digo porque soy el primero en padecer ocasionalmente este estado melancólico, y es justamente eso lo que me provoca escribir estas cuantas líneas . Hace unos días reflexionaba sobre eso, ¿Por qué nos sucede esto?  ¿Por qué solemos hacer estos viajes al pasado con una añoranza eterna anhelando volver a esa parte de nuestras vidas que hoy forma parte de nuestro pasado?

Como es usual no pretendo tener la respuesta definitiva de nada, a lo que más aspiro es a dar mi opinión y quizás compartir un poco de la propia experiencia en este tema.  Nuestras vidas transcurren en el desarrollo de distintas etapas y momentos, todo esto en función a una unidad de tiempo, que el hombre ha creado para entender la vida y el mundo que le rodea y que ciertamente es relativo.
Para la mayoría de los seres humanos las primeras etapas de nuestras vidas tienen un encanto especial, las cosas, los momentos, las experiencias, las relaciones, los colores, la vida misma tenía cierta simplicidad que la llena de un encanto casi indescriptible. En ese entonces, en nuestra niñez, adolescencia, primera juventud suelen conformar un mosaico de grandes momentos a los que solemos ir cada vez que caemos en ese estado de anhelo constante por revivir en nuestra memoria aquellos episodios que conforman “Los buenos tiempos”.

Es que, a medida que va pasando el tiempo y vamos adquiriendo responsabilidades, retos, compromisos nuestro presente en comparación suele ser duro, difícil, y en algunos casos insostenible y es ahí donde queremos hacer uso contante de ese sentir que debemos  escaparnos, huir de este presente implacable hacer una especie de “Fuga mundis” de la realidad presente.

El problema es que esa fuga es momentánea, irreal y no soluciona nada, se convierte más en un placebo de la realidad. Algo importante que hay que entender es que la vida es como una gran rueda, el presente de hoy es el pasado de mañana y el futuro es una constante construcción del presente. Por lo tanto, el pasado se alimentara de nuevos recuerdos, de nuevas memorias,  precisamente de nuestro presente.

“Todo tiempo pasado fue mejor”, “Los buenos tiempos”,  sin embargo, estas expresiones son las que con cierta frecuencia seguimos usando a pesar de que si nos ponemos a pensar, en ese pasado memorable que constituye en su mayoría esos buenos tiempos, también hubieron momentos difíciles, dudas, incertidumbres, abandonos, momentos de dolor, proyectos que no se realizaron, amores frustrados, lugares que tuvimos que dejar, etc…

Todo ello constituye la experiencia de nuestras vidas, porque en la vida, no todo viene en colores pasteles, también hay días negros, grises y de todas las tonalidades. Por lo tanto, si en ese pasado que tanto anhelamos no todo fue perfecto, ¿de qué nos quejamos ahora? ¿No sería más fácil asumir la propia vida, el presente actual y empezar a construir experiencias edificantes para nosotros mismos? ¿Por qué huimos de las experiencias difíciles? ¿No nos llevamos lecciones valiosas que nos hicieron ser quienes somos hoy? Si ese es el caso, al final todo ha sido bueno, el pasado y el presente actual.

Mi conclusión personal, no se la tuya, es que “Los buenos tiempos” están transcurriendo aquí y ahora justo en este mismo instante en el que tienes el privilegio de estar vivo, tienes la oportunidad de ser y hacer algo con tu vida, de ser simplemente lo mejor que puedas ser.

Disfruta, y vive con intensidad estos, que son sin lugar a dudas  los buenos tiempos, aquí y ahora.





“El pasado es lo que recuerdas, lo que imaginas recordar, lo que te convences en recordar, o lo que pretendes recordar”.

Harold Pinter.